Menorca, con sus más de setecientos kilómetros cuadrados de territorio, cuenta con cinco faros para guiar a los navegantes. Sin embargo, también son un destino ideal para conocer la parte natural de la isla. Para empezar, uno de los más impresionantes es de l’Illa de l’Aire. Se encuentra en una pequeña isla y solo podrás llegar en barco (¡suerte que tienes uno!). De hecho, su ecosistema marino único hace que sea un lugar excelente para hacer esnórquel.
Y si lo que te gustan son los acantilados que te dejan sin aliento, los faros de Cavallería y Punta Nati son para ti. Desde ambos, las puestas de sol son de fantasía. ¡Llévate la cámara de fotos! Así mismo, para conocer otro faro en un entorno natural, incluye en tu ruta en chárter por Menorca al faro de Favàritx. Las negras rocas y las olas contrastan con lo que se suele ver en la isla. Finalmente, si quieres descansar y tomarte algo mientras observas el mar, debes ir al faro de Artrutx. ¡Tienen una terraza perfecta para ello!